El conflicto en Oriente Medio, con ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán y el cierre del estrecho de Ormuz ha sacudido los mercados energéticos globales. Esta ruta marítima es crítica para el tránsito de petróleo y GNL, y su interrupción ha impulsado tanto el precio del gas como el del crudo en los mercados internacionales.
Tras la escalada de tensión, los precios del gas natural en Europa se han incrementado más de un 30 % en algunos momentos, y el barril de Brent, referencia europea del petróleo, ha superado los 84 dólares por barril.
Estos movimientos se traducen en mayores costes en productos derivados del petróleo y el gas, con impacto potencial en combustibles, materias primas y energía.
Pero, ¿cómo puede repercutir este conflicto en las tarifas luz? A continuación te lo explicamos.
Escasa dependencia de España respecto a Oriente Próximo
Una de las claves para entender el impacto en España es su baja dependencia directa de Oriente Próximo en términos de suministro energético:
| ❚ | Solo alrededor del 5 % del petróleo que importa España procede de Oriente Medio o transita por el estrecho de Ormuz. |
| ❚ | Las importaciones de gas natural de esa región representan apenas un 2 % del total. |
Además, España ha diversificado sus fuentes y reducido su dependencia de suministros específicos, lo que limita el riesgo de interrupción directa del suministro.
No obstante, aunque España no depende en gran medida del gas y el petróleo que pasan por Ormuz, sigue formando parte de un mercado energético global, por lo que los efectos indirectos pueden trasladarse a precios de electricidad y combustibles.
¿Por qué podría subir el precio de la luz?
Aunque España está mejor preparada que en crisis previas, hay mecanismos por los cuales el conflicto puede influir en el precio luz:
1. Subida del gas y su impacto en los mercados eléctricos
El gas natural es un recurso clave para muchas centrales de generación (por ejemplo, los ciclos combinados). Cuando el precio del gas sube, estas plantas ofertan electricidad a precios más altos, lo que puede elevar el precio del mercado mayorista (‘pool’).
2. Tensiones que se transmiten a los mercados de futuros
La incertidumbre geopolítica hace que los agentes compren energía para entrega futura a precios más altos como medida de cobertura frente a riesgos de suministro. Esto puede consolidar alzas en los mercados de futuros, que a su vez influyen en las tarifas reguladas y algunos contratos indexados.
3. Competencia internacional por recursos energéticos
Si países con alta demanda como China o India buscan suministros alternativos ante interrupciones en Oriente Medio, la competencia por GNL y crudo puede aumentar, presionando aún más los precios globales.
¿Es una crisis energética como la de 2022?
Aunque hay similitudes, el escenario actual presenta diferencias claras respecto a la crisis energética desencadenada por la guerra en Ucrania:
| Factor | Explicación |
|---|---|
| Diversificación de suministros | España importa gran parte de su petróleo y gas desde países como Estados Unidos, Brasil y México, reduciendo su exposición a Oriente Medio. |
| Estructura de tarifas más estable | La tarifa regulada PVPC combina precios diarios y precios de futuros, lo que reduce la volatilidad extrema observada en 2022 y limita el impacto en la factura del consumidor. |
| Mix energético más renovable | El predominio de energías renovables en el mix eléctrico español disminuye la dependencia del gas para generar electricidad, moderando así el efecto de subidas en su precio sobre la luz. |
¿Qué tarifas de luz se verán afectadas por la inminente subida?
Las tarifas que reflejan directamente los precios del mercado mayorista son las más sensibles a estos cambios. La tarifa Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) y las tarifas indexadas, que siguen los precios diarios o los futuros del mercado.
Por el contrario, los usuarios con tarifas planas o fijas con precio pactado no sufrirían subidas inmediatas hasta la renovación de su contrato.
Aunque España está relativamente protegida frente a interrupciones directas de suministro desde Oriente Medio, el conflicto en Irán y la tensión sobre rutas clave como el estrecho de Ormuz han generado aumentos en los precios del gas y del crudo, que pueden repercutir en los mercados energéticos y, eventual o indirectamente, en el precio de la luz.
El impacto total dependerá de la duración del conflicto, la respuesta de los mercados y la evolución de las fuentes alternativas de suministro, así como de la estructura de contratación de cada consumidor.