La duración de un kit solar no se puede determinar con exactitud, ya que un kit fotovoltaico está compuesto por todos los elementos que forman una instalación solar, y cada uno de estos componentes cuenta con una vida útil diferente.
Aunque es complicado ofrecer una cifra exacta, la mayoría de los componentes de un sistema fotovoltaico tienen una duración mínima de 15 años. Por ello, lo habitual es que un kit solar pueda funcionar correctamente entre 20 y 30 años, siempre que se realice un mantenimiento adecuado y se sustituyan determinados componentes cuando sea necesario.
Y ahora, en este blog de AutoSolar, repasamos la vida útil de todos los componentes que forman un conjunto solar.
¿Cuál es la vida útil de los componentes de una instalación solar?
Tal y como hemos indicado, para calcular la duración aproximada de un conjunto solar, es importante conocer la vida útil de cada uno de sus componentes. A continuación, te lo mostramos en esta tabla comparativa:
| Componente del kit solar | Función | Vida útil aproximada |
|---|---|---|
| Paneles solares | Generar electricidad a partir de la energía solar | 25 a 30 años |
| Inversor híbrido o solar | Convertir la corriente continua en corriente alterna y gestionar la instalación | 10 a 15 años |
| Baterías solares de litio | Almacenar energía para usarla cuando no hay producción solar | 10 a 20 años |
| Baterías AGM o GEL | Almacenamiento energético en instalaciones aisladas | 5 a 10 años |
| Estructura de montaje | Soporte y fijación de los paneles solares | 30 a 40 años |
| Cableado y conectores solares | Transporte seguro de la energía eléctrica | 20 a 30 años |
| Protecciones eléctricas | Protección frente a sobretensiones y cortocircuitos | 10 a 20 años |
| Sistema de monitorización | Supervisión y control del rendimiento del sistema | 10 a 15 años |
Como hemos comentado, la duración de un kit completo depende de cada uno de sus componentes. Aunque los paneles solares suelen superar los 25 años de funcionamiento, otros elementos como el inversor o las baterías tienen una vida útil menor y pueden requerir sustitución antes.
En general, si el usuario lleva a cabo un buen mantenimiento, el kit puede seguir funcionando correctamente durante más de dos décadas, realizando únicamente reemplazos puntuales en los componentes electrónicos o de almacenamiento.