¿Te acabas de pasar al autoconsumo y no terminas de entender tu factura eléctrica? ¿Es tu primera factura con placas solares y no comprendes por qué sigues pagando luz? ¡No te preocupes! En Autosolar somos especialistas en energía solar y en este artículo analizamos qué cambia en tu recibo cuando pasas a la generación eléctrica propia.
Antes que nada, debes entender que, a pesar de que ahora generes tu propia energía, en la factura existen una serie de conceptos que son fijos y que pagas sí o sí, independientemente de que consumas o no de la red. Estos son:
- ● Término de potencia: es lo que pagamos por tener disponible una determinada cantidad de energía eléctrica en un momento dado.
- ● Alquiler de contador: si no disponemos de uno en propiedad, debemos abonar el alquiler a la distribuidora.
- ● Impuestos y cargos regulados del sistema eléctrico.
Ahora que ya tenemos una idea más clara de la parte fija de la factura, ¿cómo entendemos un recibo eléctrico con autoconsumo fotovoltaico?
Paso a paso: cómo entender tu factura si tienes autoconsumo
Aunque ahora tengas placas solares, al final la factura sigue siendo, en esencia, lo de siempre: pagas por la energía que consumes de la red. Con placas, se reduce esa energía que compras porque generas parte de ella, pero no siempre consumes únicamente lo que produces, y eso es lo que sigue apareciendo en la factura.
Con una instalación de autoconsumo puedes consumir directamente la energía que generas, cogerla de la red eléctrica o verter tus excedentes. Esto último es lo que hace que tu factura sea diferente.
Si comparas una factura anterior a la instalación con una actual, notarás una reducción en el consumo. ¿Por qué ocurre esto? Porque una parte de la energía que utilizas no se registra como consumo de red, ya que la estás utilizando directamente desde tus placas solares.
Con un sistema de autoconsumo solar, sigues pagando los costes fijos que mencionábamos anteriormente, así como la energía que no llegan a cubrir tus placas, ya sea porque es de noche, porque hay poca producción o porque el consumo supera la generación en ese momento.
La energía que viertes a la red cuando no la consumes no debe entenderse como un ingreso directo, sino como un descuento en tu factura eléctrica.
Como ves, una factura convencional y una con autoconsumo no son tan diferentes como puede parecer a primera vista. Simplemente, ahora debemos tener en cuenta que pagamos la energía que consumimos de la red, los costes fijos del sistema y, finalmente, se aplica un descuento por la compensación de excedentes.