Una tarifa indexada de luz es aquella en la que el precio que pagas por la electricidad depende directamente del mercado mayorista. Es decir, el coste de la energía varía según la evolución del mercado mayorista, y la frecuencia con la que se actualizan los precios depende de cada comercializadora: algunas tarifas reflejan cambios cada hora, otras diariamente. Además, la comercializadora añade un pequeño margen por la gestión del servicio.
Con este tipo de tarifa eléctrica, el importe de la factura varía cada mes según las fluctuaciones del mercado mayorista de electricidad. No obstante, puede resultar más económica si adaptas tu consumo a las franjas horarias en las que la luz es más barata. Por eso, estar al tanto del precio luz hoy te permitirá optimizar tu consumo y aprovechar las bajadas del mercado.
¿Cuándo es aconsejable contratar una tarifa de luz indexada?
Contratar una tarifa indexada en vez de una tarifa fija puede ser recomendable para determinados perfiles de consumo, especialmente para quienes desean optimizar su gasto eléctrico siguiendo de cerca las variaciones del mercado y adaptando sus hábitos de consumo a los cambios de precio. Entre estos perfiles se incluyen:
- Revisión constante del precio de la energía: estás dispuesto como consumidor a revisar constantemente el precio de la luz para hoy o el día siguiente.
- Desplazar tu consumo: estás dispuesto a concentrar tus hábitos de consumo a las horas donde el kilovatio hora (kWh) es más barato.
- Aprovechar las bajadas de precio: este tipo de tarifa permite que la factura se ajuste automáticamente a las fluctuaciones del mercado eléctrico. Los usuarios pueden optimizar su gasto concentrando el consumo en las horas en que la electricidad es más barata