El precio de luz se ha incrementado en mayo tanto en España como en la mayoría de los países europeos.
La principal razón es el aumento del precio del gas natural y de los derechos de emisión de CO₂, que, junto con la caída de la producción eólica en varios mercados, ha provocado esta tendencia alcista.
| Mercado | Precio medio (€/MWh) | Variación vs abril 2026 | Variación vs mayo 2025 |
|---|---|---|---|
| Reino Unido | 121 € | ↑ Subida | ↑ Subida |
| Italia | 119 € | ↓ -0,1% | ↑ Subida |
| Alemania | >75 € | ↑ Subida | ↑ Subida |
| Francia | <55 € | ↑ Subida | ↑ Subida |
| España | <55 € | ↑ Subida | ↑ Subida |
| Portugal | <55 € | ↑ Subida | ↑ Subida |
| Países nórdicos | 75–90 € | ↑ Subida | ↑ Subida |
Esta tabla muestra los precios medios mensuales de electricidad en los principales mercados europeos durante mayo de 2026.
Sin embargo, aunque la generación renovable ha aumentado (especialmente la solar respecto a mayo del año anterior), la pregunta es evidente: ¿por qué la luz sigue siendo tan cara? Te lo explicamos a continuación en Autosolar.
Causas principales: ¿por qué está tan cara la luz en España a pesar de las renovables?
Lo cierto es que, aunque la producción de energía renovable haya aumentado de forma significativa en los últimos años, esto no siempre se traduce de manera directa en una reducción proporcional de la factura eléctrica. El precio de la luz depende de múltiples factores del mercado que pueden hacer que, incluso con alta generación renovable, el coste final siga siendo elevado:
- ● Sistema marginalista: aunque exista una alta producción de energía solar y eólica, el mercado eléctrico sigue necesitando recurrir a tecnologías como el gas para cubrir la demanda o compensar la intermitencia de las renovables cuando no son suficientes. Es precisamente esta tecnología la que, al ser más cara, termina fijando el precio final de la electricidad en muchas horas del día.
- ● Subida del precio del gas en los mercados internacionales: factores geopolíticos y tensiones en el mercado energético global, como la guerra de Irán, han impulsado el encarecimiento del gas natural, lo que repercute directamente en el coste de generación eléctrica.
- ● Incremento del precio de los derechos de emisión de CO₂: este coste adicional afecta a las centrales térmicas que utilizan combustibles fósiles como el gas, encareciendo todavía más la generación eléctrica basada en estas tecnologías.
- ● Caída de la producción eólica: la menor generación eólica en determinados periodos obliga a depender en mayor medida del gas justo en momentos en los que su precio es más elevado, agravando el impacto en el mercado eléctrico.
En conjunto, se produce la llamada “paradoja energética”: tenemos más energía renovable que nunca, pero eso no siempre es suficiente. En esas horas, el sistema sigue teniendo que recurrir al gas para cubrir la demanda. Y es precisamente ese gas el que acaba marcando el precio final que pagamos por la electricidad, aunque el resto de la energía sea más barata y limpia.